Carta del Parroco – 5 de Marzo 2017

frmnicks_mug_smallLa semana pasada toque brevemente la importancia de apoyar nuestra Colecta Anual Católica. Comenzamos muy bien! Muchas gracias por su generosidad. Para aquellos que aún no han hecho su promesa, hay sobres disponibles en las bancas.

Ahora regresamos a nuestra jornada por medio del documento del Vaticano II en la liturgia. Hemos llegado al párrafo 56 del documento, que dice: “Las dos partes en las cuales, en cierto sentido, hacen la Misa, la liturgia de la palabra y la liturgia eucaristica, están conectadas muy cerca una de otra que ambas forman un solo acto de adoración. En consecuencia esta Sinodo Sagrado fuertemente urge a los pastores de las almas que, cuando instruyan los fieles, que insistentemente les enseñen a tomar parte en toda la Misa, especialmente en Domingos o fiestas de obligación.”

El propósito del párrafo 56 se puede perder fácilmente en tantas palabras y declaraciones teológicas. Tiene un propósito; y es de decirles a los párrocos que animen a sus feligreses a no llegar tarde a Misa! Habia antes y todavia ahora, una mentalidad entre algunas personas que la única parte importante de la MIsa es la consagración, asi que mientras que llegaran antes de la consagración, todo estaba bien. Este párrafo enfatiza que la Misa no es solamente una parte, sino que es todo integral y se debe celebrar como tal.

La aplicación práctica de este párrafo, por una parte, ciertamente llama a la gente a planear llegar temprano a Misa para asegurarse de que no se pierden sus varios elementos de preparación espiritual. Por otra parte, también indica el deseo de continuar en adoración comunal hasta la bendición final.

De la misma forma que la gente está tentada a venir tarde a Misa porque la liturgia de la Eucaristia es percibida como la única parte importante, por la misma razón los individuos pueden estar tentados de irse de Misa antes que termine porque ya han recibido a Jesús en la Eucaristia. Ciertamente hay tiempos y circunstancias en las cuales surge que alguna persona llegue tarde o necesite irse temprano de Misa. El Vaticano II nos recuerda que, como una regla, es importante entrar en completa adoración con nuestra comunidad de fe, desde el principio hasta el final.

Los párrafos 57 y 58 terminan el capitulo II del documento. Estos hablan brevemente de “concelebración.” Eso es cuando más de un sacerdote u Obispo celebran la Misa juntos—como un equipo. Se anima, no por la conveniencia (aunque eso pase con frecuencia) sino para poder enfatizar la unidad del sacerdocio. La práctica es considerada especialmente digna cuando todos los sacerdotes de la diócesis están reunidos con el Obispo en la celebración de los Sagrados Misterios.

Entrando ahora en el capitulo III del documento, comenzaremos a ver brevemente a los otros Sacramentos y Sacramentales en la vida de la Iglesia.

En Cristo,

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Padre Nicks

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