Carta del Parroco – 19 de Marzo 2017

frmnicks_mug_smallLa semana pasada discutimos los Sacramentos—los siete instrumentos creados por Cristo para ayudar a atraer las almas al cielo. Cada Sacramento, que vemos, está comprendido de dos elementos. Uno fisico y concreto (llamado “materia”), y el otro que es la oración o palabras usadas (llamado la “forma”). Asi, cuando consideramos el Bautismo, vemos que se nos ha sido otorgado por Cristo para que hombres y mujeres puedan renacer del “agua y del Espiritu” con la esperanza de la vida eterna. También vimos que está compuesto de materia “agua” y forma, las palabras dadas por Cristo: “Yo los bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espiritu Santo.” Estos elementos básicos fueron muy bien capturados en la descripción de un Sacramento por el Catecismo de Baltimore. “Un Sacramento es 1) un signo externo (forma y materia), 2) instituido por Cristo 3) para dar gracia (para llevarnos al cielo). Ahora consideraremos los primos jóvenes de los Sacramentos, los sacramentales. Entonces, que es un sacramental? Simplemente es algo que se asemeja a un Sacramento.

Como un Sacramento, los sacramentales son concretos y tratan de alcanzar un efecto spiritual. La diferencia es que no vienen de Cristo; entonces no tenemos su garantia divina de que cuando experimentemos un sacramental una gracia especial pueda llegar a estar presente en nuestras vidas.

En lugar, un sacramental espera obtener un regalo espiritual por medio de las intercesiones de la Iglesia—por medio de su oración. Los sacramentales, entonces, siempre envuelven invocar la oración de la Iglesia. Esta oración toma la forma de bendición que es destinado a ser usado como un sacramental. Asi, bendecimos a las personas, comidas, objetos, y lugares. Como un ejemplo, la diferencia entre agua bendita y agua ordinario es especificamente que está bendita con la bendición de la Iglesia.

“Bendito seas, Señor, Dios todo poderoso, que en Cristo, el agua viva de salvación, nos bendice y nos transforma. Permite que cuando seamos rociados con esta agua o que la usemos, seamos refrescados interiormente por el poder del Espiritu Santo y continuemos caminando en la nueva vida que hemos recibido en el Bautismo.

Ya que los sacramentales no poseen la definitiva institución y promesa de Cristo, debemos de dudar de su respuesta y su gracia? Indudablemente que no! Tenemos una gran confianza que nuestro Esposo Divino, ansiosamente y generosamente responde a las oraciones de su esposa, la Iglesia! Por el uso frecuente de ambos Sacramentos y sacramentales, un Cristiano puede abrir la puerta a la presencia de Dios en casi cada evento de la vida humana. Que sacramental está usted usando actualmente en su vida diaria?

En Cristo,

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Padre Nicks

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